Asomarse al vértigo del universo es vivir nuestra absoluta intrascendencia
Me gusta pensar en los millones de años que me preceden, en las distancias de años luz, en las grandes fuerzas que dominan el universo, sumergirme en ellos, fundirme como si fuera yo misma todo el cosmos. Es tan inmensa la experiencia que los referentes humanos pierden cualquier atisbo de importancia. Me sorprende el gozo que produce esa sensación habida cuenta que lleva aparejada mi desaparición. Bañarme en el infinito y sentir una grandeza real.
