viernes, 30 de marzo de 2012

CORRESPONDANCES


La Nature est un temple où de vivants piliers
Laissent parfois sortir de confuses paroles;
L'homme y passe à travers des forêts de symboles
Qui l'observent avec des regards familiers.

Comme de longs échos qui de loin se confondent
Dans une ténébreuse et profonde unité,
Vaste comme la nuit et comme la clarté,
Les parfums, les couleurs et les sons se répondent.

II est des parfums frais comme des chairs d'enfants,
Doux comme les hautbois, verts comme les prairies,
— Et d'autres, corrompus, riches et triomphants,

Ayant l'expansion des choses infinies,
Comme l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens,
Qui chantent les transports de l'esprit et des sens.
(Charles Baudelaire, Fleurs du mal)


jueves, 29 de marzo de 2012

jueves, 22 de marzo de 2012

EXQUISITE DELICACY [...] MERE POINTS OF TIME


moon in blue









"For my own part, I have never had a thought
Which I could not set down in words
With even more distinctness that which I conceived it.
There is however a class of fancies of exquisite delicacy
Which are not thoughts and to which as yet
I have found it absolutely impossible to adapt to language.
These fancies arise in the soul,
Alas how rarely, only at epochs
Of most intense tranquillity
When the bodily and mental health are in perfection.
And those mere points of time
When the confines of the waking world
Blend with the world of dreams.
And so I captured this fancy
Where all that we see or seem
Is but a dream within a dream"

("Tales of Mystery and Imagination" Edgar Allan Poe)

"YO ESCUCHABA CADA NOTA "

Este texto de Julio Cortázar ("El perseguidor” en Las armas secretas), a propósito de un músico de jazz, Charlie Parker,  roza la textura del tiempo, aunque, creo, habla más de lo que ocurre (de su efecto "ascensor" frente al efecto "métro"), cuando se penetra:


«[…] Te estaba diciendo que cuando empecé a tocar de chico me di cuenta de que el tiempo cambiaba. Eso se lo conté una vez a Jim y me dijo que todo el mundo siente lo mismo, y que cuando uno se abstrae…Dijo así, cuando uno se abstrae. Pero yo no me abstraigo cuando toco. Solamente que cambio de lugar. Es como en un ascensor, tú estás en el ascensor hablando con la gente, y no sientes nada raro, y entre tanto pasa el primer piso, el décimo, el veintiuno, y la ciudad se quedó ahí abajo, y tú estás terminando la frase que habías empezado al entrar, y entre las primeras palabras y las últimas hay cincuenta y dos pisos. Yo me di cuenta cuando empecé a tocar que entraba en un ascensor, pero era un ascensor de tiempo…»

«[…] la cuestión es que yo había tomado el métro en la estación de Saint- Michel y en seguida me puse a pensar el Lan y en los chicos, y a ver el barrio. Apenas me senté me puse a pensar en ellos. Pero al mismo tiempo me daba cuenta de que estaba en el métro, y vi que al cabo de un minuto más o menos llegábamos a Odéon, y que la gente entraba y salía. Entonces seguí pensando en Lan y vi a mi vieja cuando volvía de hacer las compras, y empecé a verlos a todos, a estar con ellos de una manera hermosísima, como hacía mucho que no sentía. Los recuerdos son siempre un asco, pero esta vez me gustaba pensar en los chicos y verlos. Si me pongo a contarte todo lo que vi no lo vas a creer porque tendría para rato.[…] Si te contara todo lo que les vi hacer a los chicos, y como Hamp tocaba save it, pretty mamma y yo escuchaba cada nota, entiendes, cada nota, y Hamp no es de los que se cansan, y si te contara que también le oí a mi vieja una oración larguísima, donde hablaba de repollos, me parece, pedía perdón por mi viejo y por mí y decía algo de unos repollos…Bueno, si te contara en detalle todo eso, pasarían más de dos minutos […]









Pasaría un buen cuarto de hora, eh, Bruno. Entonces me vas a decir cómo puede ser que de repente siento que el métro se para y yo me salgo de mi vieja y Lan y todo aquello, y veo que estamos en Saint-Germain-des-Prés, que queda justo a un minuto y medio de Odéon. […]


Apenas un minuto y medio por tu tiempo, por el tiempo de ésa (…). Y también por el del métro y el de mi reloj, malditos sean. Entonces, ¿cómo puede ser que yo haya estado pensando un cuarto de hora […]?¿Cómo se puede pensar un cuarto de hora en un minuto y medio? […]


Y después me ha vuelto a suceder, ahora me empieza a suceder en todas partes. Pero –agrega astutamente- sólo en el métro me puedo dar cuenta porque viajar en el métro es como estar metido en un reloj. Las estaciones son los minutos, comprendes, es ese tiempo de ustedes, de ahora; pero yo sé que hay otro, y he estado pensando, pensando…




[…] Si yo pudiera solamente vivir como en esos momentos, o como cuando estoy tocando y también el tiempo cambia…Te das cuenta de lo que podría pasar en un minuto y medio…Entonces un hombre, no solamente yo sino ésa y tú y todos los muchachos, podrían [...]

J. Cortázar: Las armas secretas. “El perseguidor”, en Cuentos completos, Alfaguara, Madrid, 1998. pp. 230, 2, 3.

Imagen: NicoschimKus

jueves, 15 de marzo de 2012

SINESTESIAS



LA TEXTURA DEL TIEMPO

No sé qué opinaría Nabokov, tampoco qué Kerouac, pero para mí aquí está clara esa textura que buscaba Vladimir:

The Sounds of the Universe in my Window by J. Kerouac




viernes, 9 de marzo de 2012

LA FLECHA DEL TIEMPO

"La flecha del tiempo" es un término acuñado en 1927 por el astrónomo Arthur Eddington para referirse a la dirección de "sentido único" del tiempo, también conocido como "asimetría del tiempo", concepto estrechamente ligado al de "entropía". En términos psicológicos, la sensación de que la propia percepción es un continuo movimiento desde lo conocido (pasado) a lo desconocido (futuro) produce la imagen mental de una flecha. La idea de anticipación nos hace pensar en términos de "moverse hacia", sin embargo, igual que una imagen reflejada en un espejo, constituye en realidad una parte de la memoria: deseos, sueños, esperanzas que parecen "por delante" del observador. La asociación: "pasado = detrás y "futuro = delante" está determinada culturalmente. Los chinos y los aymara, por ejemplo, hacen la asociación contraria: "delante = pasado" , "detrás = futuro". En chino, "pasado mañana" es "detrás del día", mientras que "antesdeayer" es "delante del día". Aunque, bueno, entre nuestros pensadores alguno ya vislumbró esta posibilidad, como Miguel de Unamuno:

Nocturno el río de las horas fluye desde su manantial que es el mañana
eterno...
No solo los físicos se interesan por el tiempo, especulando sobre posibilidades como la de la "simetría del tiempo", según la cual una misma historia podría ocurrir en ambas direcciones, no solo los filósofos han escrito sobre él, también novelistas y poetas. Antes de que el acelerador entrópico que es el salvaje capitalismo nos robase el tiempo para pensar, grandes escritores del siglo pasado como Thomas Mann, Jorge Luis Borges, Vladimir Nabokov, por mencionar solo tres de los más relevantes de la literatura universal, dedicaron memorables páginas a la cuestión del tiempo, sin olvidar a Proust.

Van, el protagonista de Ada or Ardor, se propone al escribir "Texture of Time", examinar la esencia del tiempo (Time) y no su intervalo pues no cree que su esencia pueda reducirse a dicho intervalo, como tampoco cree que no se pueda desvincular del omnipresente espacio y emprende dicha tarea consciente de que los que lo han intentado antes han caído en la oscuridad o ahogados en el espacio (Space).De los goces de dicha búsqueda dice: "I delight sensually in Time, in its stuff and spread, in the fall of its folds, in the very impalpability of its grayish gauze, in the coolness of its continuum". No voy a desvelar aquí los pormenores y descubrimientos de su magnífico viaje por la textura del tiempo, sólo citaré un fragmento que me parece resumir, tras aparente frivolidad, su gran hallazgo, hallazgo que solo será posible entender leyendo el relato entero:
Now it so happened that she had never -never, at least, in adult life- spoken to him by phone; hence the phone had preserved the very essence , the bright vibration, of her vocal cords, the little "leap" in her laryx, the laugh clinging to the contour of the phrase [...]
Mientras averiguan dónde está la profundidad inverosímil de este pasaje, intento imaginar cuánto dura para una mosca el intervalo que va desde que percibe la intención del "matamoscas" de acabar con su tiempo de mosca hasta que escapa de él a una velocidad prodigiosa.

jueves, 1 de marzo de 2012

ENCANTO


Las palabras con fiebre y vértigo interno
Las palabras del poeta dan un mareo celeste
Dan una enfermedad de nubes
Contagioso infinito de planetas errantes
Epidemia de rosas en la eternidad
(V. Huidobro)


Colisión de galaxias

"El poeta representa el drama angustioso que se realiza entre el mundo y el cerebro humano, entre el mundo y su representación. El que no haya sentido el drama que se juega entre la cosa y la palabra, no podrá comprenderme  [...] El poeta conoce el eco de los llamados de las cosas a las palabras, ve los lazos sutiles que se tienden las cosas entre sí, oye las voces secretas que se lanzan unas a otras palabras separadas por distancias inconmensurables. Hace darse la mano a vocablos enemigos desde el principio del mundo, los agrupa y los obliga a marchar en su rebaño por rebeldes que sean, descubre las alusiones más misteriosas del verbo y las condensa en un plano superior, las entreteje en su discurso, en donde lo arbitrario pasa a tomar un rol encantatorio. Allí todo cobra nueva fuerza  y así puede penetrar en la carne y dar fiebre al alma. Allí coge ese temblor interno de la palabra interna  y abre el cerebro del lector y le da alas y lo transporta  a un plano superior, lo eleva de rango. Entonces se apoderan del alma la fascinación misteriosa y la tremenda majestad" (V. Huidobro)

lunes, 27 de febrero de 2012

jueves, 23 de febrero de 2012

TLÖN, O (DE LOS MONOSÍLABOS) DEL PERFLUIR


"[...] Su lenguaje y las derivaciones de su lenguaje -la religión, las letras, la metafísica- presuponen el idealismo. El mundo para ellos no es un concurso de objetos en el espacio; es una serie heterogénea de actos independientes. Es sucesivo, temporal, no espacial. No hay sustantivos en la conjetural Ursprache de Tlön, de la que proceden los idiomas "actuales" y los dialectos: hay verbos impersonales, calificados por sufijos (o prefijos) monosilábicos de valor adverbial. Por ejemplo: no hay palabra que corresponda a la palabra luna, pero hay un verbo que sería en español lunecer o lunar. Surgió la luna sobre el río se dice hlör u fang axaxaxas mlö o sea en su orden: hacia arriba (upward) detrás duradero-fluir luneció. (Xul Solar traduce con brevedad: upa tras perfluyue lunó. Upward, behind the onstreaming, it mooned.)

Tierranar (by Chema Nieto)

    Lo anterior se refiere a los idiomas del hemisferio austral. En los del hemisferio boreal (de cuya Ursprache hay muy pocos datos en el Onceno Tomo) la célula primordial no es el verbo, sino el adjetivo monosilábico. El sustantivo se forma por acumulación de adjetivos. No se dice luna: se dice aéreo-claro sobre oscuro-redondo anaranjado-tenue-del cielo o cualquier otra agregación. En el caso elegido la masa de adjetivos corresponde a un objeto real; el hecho es puramente fortuito. En la literatura de este hemisferio (como en el mundo subsistente de Meinong) abundan los objetos ideales, convocados y disueltos en un momento, según las necesidades poéticas. Los determina, a veces, la mera simultaneidad. Hay objetos compuestos de dos términos, uno de carácter visual y otro de carácter auditivo: el color del naciente y el remoto grito de un pájaro. Los hay de muchos: el sol y el agua contra el pecho del nadador, el vago rosa trémulo que se ve con los ojos cerrados, la sensación de quien se deja llevar por un río y también por el sueño. Esos objetos de segundo grado pueden combinarse con otros; el proceso, mediante ciertas abreviaturas, es prácticamente infinito. [...] El hecho de que nadie crea en la realidad de los sustantivos hace, paradójicamente, que sea interminable su número. Los idiomas del hemisferio boreal de Tlön poseen todos los nombres de las lenguas indoeuropeas y otros muchos más." (Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius)

domingo, 12 de febrero de 2012

FLOWER ROOM (BABAHUAGO)

The Mosuo are a matrilineal, agricultural people, passing property and family name from mother to daughter(s), so the household revolves around the women. When a girl reaches maturity at about thirteen or fourteen, she receives her own bedroom that opens both to the inner courtyard of the house and to the street through a private door. A Mosuo girl has complete autonomy as to who steps through this private door into her babahuago (flower room). The only strict rule is that her guest must be gone by sunrise. She can have a different lover the following night—or later that same night—if she chooses. There is no expectation of commitment, and any child she conceives is raised in her mother’s house, with the help of the girl’s brothers and the rest of the community.”

Ryan, Christopher, and Cacilda Jethá. Sex at Dawn: the Prehistoric Origins of Modern Sexuality. New York: Harper, 2010. Print.




domingo, 5 de febrero de 2012

THREADS

Bordando el manto terrestre.  Remedios Varo


She talked on and on, and he lost the thread of her discourse, or rather it got enmeshed in the rapid landscape, which his gaze followed over her shoulder, with a sudden ravine recording what Jack said when his wife `phoned, or a lone tree in a clover field impersonating abandoned John, or a romantic stream running down a cliff  and reflecting her brief bright affair with Marquis Quizz Quisana (Ada, or Ardor: A Family Chronicle, Vladimir Nabokov)

sábado, 4 de febrero de 2012

EL GRAN TABÚ I

Tengo la sospecha de que, a pesar del discurso, la menstruación sigue siendo todavía un gran tabú y no solo en sociedades donde se continúa la práctica de costumbres que tal vez se remontan a la noche de los tiempos,  sino también en aquellas en las que se considera superado dicho tabú. No sólo es tema sobre el que se pasa rápidamente (no sé si los hombres cuando están solos hablan de ello ni en qué tono lo hacen, pero, como mujer, mi impresión es la de no haber hablado mucho sobre este asunto con otras mujeres y, desde luego, no haberme reído sanamente de él), sino que todavía se siguen manteniendo ideas sobre la suciedad de la misma. Recuerdo, como ejemplo, haber oído opiniones, en apariencia elogiosas hacia las mujeres, pero solo en apariencia, sobre que las mujeres vivimos más porque cada mes eliminamos desechos de nuestro cuerpo que no pueden eliminar los hombres o, como me ocurrió hace poco que, hablando con un conocido acerca de un problema de olores alcantarillescos, a un comentario mío sobre la asquerosidad de dichos olores me dijo: "Luisa, cómo puedes decir eso, si vosotras cada mes...". Ni que decir tiene que no supe qué decir y opté por hacer como que no había oído nada. Vaya, y estoy hablando de un hombre con estudios universitarios que  no llega a los 35 años. En fin. Tengo que reconocer que, al menos, estaba desinhibido y hablaba del tema, aunque con claro desacierto. Se le puede entender si tenemos en cuenta que la idea no es suya pues la palabra "purgación" (procedimiento por el que se limpia el cuerpo de algo que le resulta perjudicial), según recoge el DRAE en su segunda acepción, significa también "menstruación": "Sangre que de forma natural evacuan las mujeres todos los meses, y después de haber parido". Como se trata de un tema  escatológico para muchos, no me cortaré y diré que me parece que es más fácil encontrar una foto con una mierda que una de compresas o paños higiénicos con sangre menstrual. Me parece, y no creo equivocarme, que no hay mancha que más se oculte que la de una falda o pantalón manchados (valga la redundancia) de dicha sangre (bueno, la de semen también se oculta y, aunque esto señala igualmente una ideología progenésica subyacente, como explicaré enseguida en el caso de la mancha menstrual, tiene implicaciones de muy distinto signo para los hombres). Incluso el verbo "manchar" se usa con pretendida intención eufemística para aludir al comienzo del sangrado menstrual (curiosamante, el mismo eufemismo(?) se usa cuando se habla del comienzo de un aborto, evitándose cualquier referencia a la palabra sangre y sus cognados).  No seguiré por aquí ("inmaculada concepción", "sin mancha") ...pero sí me gustaría decir que considerar la sangre menstrual como una sangre contaminada y sucia no se basa en niguna realidad fisiológica hasta donde yo sé. Considerar que las células endometriales que el útero produce para acoger al futuro feto (que no tardará en ser unx  hermosx  bebé incluso dentro del seno materno, aunque, continúe llamándose feto -palabra cargada de fuertes connotaciones negativas- hasta que lo abandone) y que son expulsadas del cuerpo femenino cuando no se ha producido la concepción, considerar dichas células, digo, sucias, me parece, cuando menos, un claro fracaso en la pretendida educación sexual que se imparte en las escuelas en su esfuerzo por aclarar todo lo relacionado con la realidad sexual humana. Si me equivoco en estas apreciaciones mías creo que, lejos de ser un argumento en contra de mi sospecha de que la menstruación sigue siendo un tabú, son un ejemplo de que es un tema del que no se habla con claridad ni con naturalidad ni espontaneidad y sobre el que cada uno piensa lo que puede, imaginando que su opinión es compartida por todxs cuando lo cierto es que se deja a la libre imaginación de cada cual. En cualquier caso, tal vez no sean más que impresiones mías, no me voy a empecinar (aunque sospecho que más producirán indignación, asombro, asco, incomodidad que deseo de hablar de este tema como se hablaría de casi de cualquier otro).

EL GRAN TABÚ II

Es digno de sañalar que en nuestra época las mujeres tenemos más periodos menstruales que en ninguna otra época de la historia (hecho que algunas tratan de evitar con terapias hormonales si hemos de hacer caso a los medios de comunicación que, hace ya algún tiempo, hablaban de esta posibilidad) y esta es una realidad que pasa desapercibida a pesar de la significación que posee para la especie. Personalmente, como mujer, si he de reconocer que resulta un tanto incómodo llevar una compresa, bastante menos un tampón, no creo que sea como para querer evitar esta parte del ciclo reproductivo, francamente, ni como para desear ser un hombre para no pasarlo. No obstante, en cuanto miramos con un poco de detenimiento cómo se ha considerado históricamente la menstruación, este deseo de algunas mujeres (tal vez más de las que pensamos) de "no tener el periodo" encuentra una fuerte justificación y un posible origen en las costumbres de muchos pueblos (¿tal vez todos?). Mencionaré sólo tres. El más conocido en nuestra tradición es, creo, el de las mujeres judías que según la Biblia deben abandonar el campamento y residir fuera de él hasta que concluya el sangrado, aisladas de los demás (y esto del aislamiento me parece de una significación importantísma). El segundo caso es el de la costumbre nepalí de encerrar a las niñas en su menarquía en una habitación oscura durante doce días en los que no podrán tener contacto con ningún miembro masculino de su familia, ni siquiera su padre o hermanos. El tercer caso es el de algunas tribus indonesias en  las que las mujeres son llevadas a una cabaña cuando, después de casadas, tienen el periodo.

Son muchos los aspectos que pueden comentarse sobre estas prácticas, pero me detendré únicamente en el factor del aislamiento, elemento común a todas las que he mencionado. La práctica nepalí me parece las más traumática de todas ellas. Hoy se sabe que el aislamiento es uno de los factores que puede generar estrés y, de hecho, puede resultar gravemente perjudicial para el bienestar emocional de un niño cuando aquel supera determinado tiempo, que se cuenta en minutos. Yo trato de imaginarme qué puede sentir una niña de 10, 11 ó 12 años cuando descubre que al sangrar por sus genitales, de los que seguramente no ha sido demasiado consciente hasta ese momento, es aislada en un cuarto oscuro (recuerdo que en mi infancia se nos amenazaba con llevarnos al cuarto oscuro si nos portábamos mal, amenaza que nos daba bastantante miedo) y se le prohíbe ver a su padre y a sus hermanos. Tengo la sensación de que el efecto menos perverso de dicha costumbre ritual será el de generar una auténtica aversión a la menstruación y no desear volver a pasarla nunca más. ¿Qué utilidad puede tener esto para el grupo? ¿Cómo se ha podido llegar a una práctica tan despiadada para las casi todavía niñas? ¿Por qué  después de casadas las mujeres son llevadas a una cabaña cuando tienen el periodo o expulsadas fuera del campamento lejos de los hombres? La justificación ideológica es, entre los judíos, que en este momento las mujeres son impuras y una fuente de contaminación (desconozco la justificación o explicación de las otras dos costumbres mencionadas, pero me imagino que será parecida).

EL GRAN TABÚ III

Si se piensa bien, esta práctica tiene una clara utilidad de cara a la reproducción: no me voy a centrar en la que tiene en un sistema patriarcal para mantener sometidas a las mujeres, no porque no crea que no la tiene, sino por plantear el tema desde una perspectiva distinta y porque considero que la realidad es compleja y las maneras de verla diversas. No creo que se trate tanto de culpar y señalar como de entender por qué ciertas cosas han llegado a ser como son.

¿De qué forma podían evitar las mujeres este ostracismo? Evidentemente, evitando la menstruación. ¿De qué forma se podía evitar esta? Evidentemente, quedándose embarazada y amamantando a sus niñxs. A poco que se piense, es fácil imaginar que una niña o una mujer que es expulsada, aislada del grupo, haya preferido,  a cualquier otra alternativa de proyecto vital quedarse embarazada y evitar así la menstruación y con ella el aislamiento.  En épocas en que la especie estaba seriamente amenazada por un entorno hostil puede comprenderse la utilidad de que las mujeres parieran hijos como actividad prioritaria y que no hacerlo fuera visto como una maldición por cuanto lo que estaba en juego era la supervivencia del grupo. En épocas en que la dinámica social giraba en torno a la guerra  y esto ha sido así hasta hace bien poco (valga como ejemplo extremo en el siglo XX, sin ir más lejos, el hecho de que esta filosofía fue defendida por los fascismos), el que las mujeres dedicaran su vida fértil a parir hijos era visto como la única posibilidad aceptable. En estos contextos, tener la menstruación significaba que una mujer no estaba "ocupada" en su tarea principal de procrear.  Incluso en épocas de bonanza y de paz, en muchas sociedades todavía, los hijos proporcionan  a sus progenitores la garantía de una vida más próspera y un seguro para la vejez. En otro orden de cosas, en sociedades donde la superestructura de la civilización ha liberado a la humanidad de los procesos más primarios de la supervivencia, se observa cómo esta priorización de la procreación y la asignación de la misma a la mujer han continuado aunque el objetivo no fuera ya la mera supervivencia. En el entorno latino, por ejemplo,  las palabras "matrimonio" y "patrimonio" dejan vislumbrar la importancia económica y social que la función de procreación, delegada exclusivamente en la mujer, ha supuesto en la acumulación de bienes y obtención de bienestar para el pater familias. El patrimonio, o hacienda, es lo que le corresponde al pater, mientras que el matrimonio, o  reconocimiento de la maternidad que obtiene la mujer a través de dicha institución,  (maternidad y matrimonio son dos palabras emparentadas) es lo que otorga a esta la legitimidad de sus partos. Fuera del vínculo a un hombre los nacimientos se consideran ilegítimos (no deja de ser perverso, en este nivel, la expropiación de un derecho natural de la mujer con el fin de otorgárselo de nuevo pero dentro de un determinado orden de cosas no natural) . Una vista más de cerca a términos posiblemente emparentados entre sí como familia y fámulo  ("un paterfamilias no es un guerrero; es decir, no es aquel que ha organizado su dominium sobre la adquisición de bienes, entre ellos los esclavos, mediante la guerra, sino uno que ha optado por asentar su dominio en la crianza y en la producción", nos dice Mariano Arnal en su diccionario de Amor y Sexo en El Almanaque) pueden darnos una idea de la importancia del clan familiar: una prole numerosa aseguraba bienestar y una mano de obra gratis (situación que se ha invertido en las sociedades industrializadas en las que tener hijos exige un enorme esfuerzo para los padres).

Hoy el panorama ha cambiado radicalmente. En pocos decenios, la población mundial se ha duplicado y la sobrepoblación ha llegado a ser en un brevísimo lapso de tiempo la verdadera amenaza para la especie (y podríamos preguntarnos también si el capitalismo atroz que se nos quiere imponer a toda costa no es una exacerbación de este uso de "esclavos/fámulos/hijos en beneficio de un pater simbolizado en la figura del que dice saber mejor que nosotrxs qué es lo que nos conviene y que dicta e impone las reglas del juego y que nos lleva a un sistema de organización destinado a la autodestrucción en su afán acumulativo).  Las mentalidades no cambian tan rápidamente, las ideas recibidas, simplificadas y desligadas de la realidad que las generaron,  persisten sin embargo en nuestras vidas como si fueran realidades innegables e incuestionables. La menstruación es sangre sucia y su mancha algo que hay que ocultar como la mancha más vergonzosa de todas. Desgraciadamente, muchas mujeres todavía creen que es así. Yo misma no me atrevo a poner en este blog una foto de una compresa "manchada".

jueves, 26 de enero de 2012

jueves, 19 de enero de 2012

E-PRIME

E-Prime (English-Prime o E' )1 es una forma de inglés que excluye el uso del verbo to be. Fue propuesta por David Bourland, desarrollando la idea de Alfred Korzybski de que cualquier proposición que contenga la palabra is, o cualquier otra forma del verbo to be, crea una confusión lingüística de carácter estructural que termina por dar lugar a graves falacias, falsos argumentos. Sostiene Korzybski que dos de los valores del verbo to be en inglés, el de "identidad" y el de "predicado" producen una falsa identificación entre realidad y percepción (su célebre frase "the map is not the territory" resume bien esta idea). Algo que también puede decirse del español que, sin entrar en mucho detalle, comparte con el inglés en líneas generales los mismos usos y valores del verbo ser (salvo para indicar localización o estado de ánimo, mental, o físico para lo que el español usa el verbo estar [+ adj.]). Decir  "la falda es roja" es menos preciso que decir "veo roja  la falda", pues la primera frase habla del rojo como algo esencial de la falda cuando en realidad el "rojo" no pertenece a la identidad de la falda sino a la forma en que funciona nuestro sistema perceptivo; la oración "la película es buena" resulta menos ajustada a la realidad que "me gusta la película" por cuanto la primera se entiende como un juicio de valor que se confunde con la identidad y la segunda se ve como solo una opinión. Para evitar los problemas de ambigüedad que el uso del verbo to be puede producir, Bourland propone, además de evitar su uso, la regla adicional de que toda oración contenga al menos un verbo.

Being
A. Korzybski demostró que las personas no solo comemos alimentos sino también palabras cuando dio a probar a sus alumnos unas galletas  que él mismo estaba comiendo y, después de que estos las juzgaran como ricas, descubrió el envoltorio original de las mismas en el que se decía: "galletas para perros", por lo que algunos de los alumnos llegaron incluso a vomitar.

Muchos autores posteriores han reflejado en su obra las ideas de Korzybski: Albert Ellis (Rational Emotive Behavior Therapy), John Grinder (PNL), Gregory Bateson (aplicó los principios de la cibernética a la antropología, creó el concepto de schismogenesis y fue coautor de la teoría del "doble vínculo" como generador de esquizofrenia, y de la "teoría de la comunicación" -en colaboración con Paul Watzlawick-, entre otras aportaciones fundamentales como su defensa de la abducción -término acuñado por primera vez por Charles S. Peirce- como método científico basado en la comparación de "patrones de relación" fundamentado, a su vez, en la evidencia biológica de la simetría y asimetría de los organismos -un aspecto verdaderamente apasionante, en mi opinión, y tal vez obviado- íntimamente relacionado, por ejemplo, con el proceso de lateralización del cerebro humano), Kenneth Burke (padre de conceptos como pentadrama o dramatistic pentad o la "pantalla terminística" -la entrada del DRAE, en la red,  para "término" ha sido enmendada y está ahora vacía (?!)-, en inglés terministic screen, ambos conceptos sobre los modos en que lxs humanxs nos relacionamos con el mundo a través del lenguaje y de las atribuciones), William S. Burroughs (una de las principales figuras de la Beat Generation junto con Jack Kerouac), RAW ("místico agnóstico", como él mismo se definió y autor de una tesis doctoral que terminó llamándose The Prometheus Rising pero cuyo título original era The Evolution of Neuro-Sociological Circuits: A Contribution to the Sociobiology of Consciousness ), Alan Watts (quien, entre otras cosas, relacionó los principios de la cibernética con el Zen)  y muchos otros más.

[Esta entrada ha sido escrita con la única y exclusiva ayuda de la Wikipedia como reivindicación de su gran valor como instrumento de difusión del pensamiento libre. No dejemos que nos la arrebaten los señores de Soron. SOPA STRIKE contra sus oscuras maniobras SOPA]

  1. El término E-Prime fue acuñado por Bourland en 1965 (A Linguistic Note: Writing in E-Prime, publicado originalmente en General Semantics Bulletin).








jueves, 12 de enero de 2012

GIRA LUNA


Luna mañanera de septiembre, en la sierra

Misma luna, un poco antes

Y, DE PASO, LAS PERSONAS

En esta mema moneycrazy  o moneycracy que nos imponen como realidad única e incontestable, celebremos los dones de la vida con la ternura de Aki Kaurismäki o con la desvergüenza de Ikkyu Sojun, pero celebrémosla, con palabras o sin ellas, y reivindiquemos nuestro derecho a disfrutarla como mejor nos plazca. 


 "Al carajo la gloria, los triunfos, el dinero.
Tirado cara al cielo, saborear mi pulgar"

"Vine a nacer
en un mundo de sueños,
igual que un sueño.
Qué descanso, extinguirse
lo mismo que el rocío."

                                                                 (Ikkyu Sojun)

"LE HAVRE"  A FILM BY AKI KAURISMÄKI